La entrega del ramo es otra de las tradiciones que nos encantan. Ésta además cuenta con varios siglos de historia a sus espaldas. Una bonita costumbre que no solo llena de satisfacción a la mujer protagonista del día en cuestión sino que da suerte en el amor a la afortunada que lo recibe.

Origen de lanzar el ramo de novia

Hablamos de entregar, pero se trata más bien de lanzar y nos remontamos a la Francia del siglo XIV, cuando los hombres tenían la «nada elegante» costumbre de perseguir a la novia para conseguir arrebatarle la liga, considerada como un símbolo de buena suerte para quien se hallase en poder de tan preciada prenda.

Más adelante, ante tan incómoda y poco elegante tradición, las novias optaron por lanzar la liga ellas mismas a la salida de la iglesia. Por supuesto, la Iglesia Católica de la época no encontró apropiado el uso de la liga como símbolo del matrimonio y pronto, se sustituyó por un ramo de flores blancas de azahar, que más adelante, dio paso a los ramos que conocemos hoy en día, con todo tipo de flores y colores.

A su vez, también cambió el destinatario. El ramo de la novia ya no estaba destinado a los hombres, sino que eran las mujeres quienes debían pugnar por tan preciado obsequio.

Además, en la Edad Media las flores estaban consideradas como un símbolo de fertilidad y buena suerte, por eso la novia lanzaba su ramo a las invitadas a la boda con la esperanza de que ellas tuvieran buena fortuna, pasando de esta manera el testigo: a la que se le entregaba el ramo era la siguiente en casarse.

Esta costumbre, que se originó en Europa, cruzó rápidamente el charco y se extendió rápidamente por Estados Unidos. A día de hoy es un momento casi imprescindible en las bodas de gran parte del mundo, también en España.

La entrega del ramo

Historias aparte, la entrega del ramo es un momento muy especial, único y emotivo. En realidad, más que el momento en sí, lo que importa es su significado.

Porque el ramo lo vas a entregar a esa persona especial de tu vida: tu mejor amiga, tu hermana, tu cuñada, tu prima.

La novia elige el momento de hacerlo, aunque lo habitual es durante el postre o en el baile (escogiendo la canción apropiada).

También hay novias que deciden quedárselo en recuerdo y lo secan para conservarlo. O lo dejan a algún ser querido que ya no esté. Al final, la elección del ramo es una de las cuestiones más importantes del gran día.

Sea como fuere, si vas de invitada a una boda en Parque del Río y ves caer el ramo en tu dirección, agárralo con fuerza, que serás la siguiente 🙂